LA HUELLA ECOLÓGICA
La huella ecológica representa el área de tierra o agua ecológicamente productivos (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) (e idealmente también el volumen de aire), necesarios para generar los recursos necesarios y además para asimilar los residuos producidos por cada población determinada de acuerdo a su modo de vida.
Es por lo tanto un indicador del impacto ambiental generado por la actividad humana como consecuencia del uso que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta relacionado con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos.
La medida puede realizarse a muy diferentes escalas: individuo (la huella ecológica de una persona), poblaciones (la huella ecológica de una ciudad, de una región, de un país,...), comunidades (la huella ecológica de las sociedades agrícolas, de las sociedades industrializadas, etc). El objetivo fundamental de calcular las huellas ecológicas consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, compararlo con la biocapacidad del planeta.
Si estimamos la población de la Tierra en unos 6.000 millones de habitantes, y repartimos entre ellos la superficie productiva terrestre, obtenemos que tenemos unas 1´7 hectáreas de terreno productivo de media por habitante.
Pero el problema es cuando calculamos la media de las hectáreas de terrenos para mantener el modo de vida de los habitantes de la Tierra, que serían 2´8 Ha.
Es decir este cálculo nos da que necesitaríamos dos planetas como el nuestro para mantener el actual ritmo de vida.
¿Y como se explica que vivamos a un ritmo superior al que nos permite nuestro planeta?
Pues muy sencillo al igual que el que gasta más de lo que tiene, estamos hipotecando el planeta para el futuro:
- Consumiendo los recursos a una velocidad mayor de la que se pueden regenerar
- Generando más residuos de los que el planeta puede admitir
Pero si la situación vista así no parece muy esperanzadora, peor se ve cuando en vez de ver la media de todo el planeta observamos los datos por países. Entonces aparecen países con huellas ecológicas como las siguientes:
| (Ver enlace con la huella ecológica de todos los países) | |||||||||||||||||||
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Si
analizamos los datos que nos proporciona la huella ecológica de la
actividad humana podemos llegar a algunas conclusiones como:
Aunque
estos aspectos podrían cambiar si el desarrollo tecnológico nos
permitiera reducir nuestra huella ecológica con un aumento de la
eficiencia de los procesos productivos y una reducción de la
contaminación generada.
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